jueves, 1 de noviembre de 2012

MEDUSA





Nos quedamos en que Salí corriendo con una pierna renqueando por el golpe en la ultima banca que no logre saltar y salí de aquella capilla infernal por otra puerta parecida por la que entramos, la calle estaba obscura y negra como la nada y me detuve un momento.
Vi que de entre una de las calles pequeñas por donde llegamos, venia apresuradamente el ser aquel que se arrastraba dando gruñidos y venia hacia a mi a encontrarme de frente así que me subí a la primera casa derruida que encontré enfrente y trepe al tejado.

Seguí corriendo en el camino del techo que a lo lejos me dejaba entrever unas caballerizas y a todo lo que pude, llegue corriendo por el techo; el sitio aquel era inmenso :el establo o caballerizas media fácilmente lo suficiente para ser una plaza de toros  obviamente lúgubre, porque no se veía nada mas que el reflejo débil de un rayo de luna, intente brincar pero era imposible, entonces decidí saltar de semejante altura del techo hacia un espacio que suponía yo eran pacas de pastura y por las cuales cai malamente porque y definitivamente después de eso por poco pierdo la conciencia, ya nada podría ser peor: ya no podía caminar pero si arrastrarme con ayuda de mis manos hacia un hueco en la pared enorme.



Entonces mientras seguía aturdido por el golpe de la caída, comencé a oler un aroma especialmente fuerte y azufroso que provenía del sitio aquel y que conforme pasaba el tiempo se hacia cada vez mas insoportable.

De el piso comencé a observar algo que reptaba y también se arrastraba lentamente hacia a mi por aquel establo, rápidamente me moví como pude hacia una escalera altísima que llevaba de nuevo al techo, pero yo no la podía trepar rápido, pero sentía que la “cosa” estaba también subiendo, resbalo mi brazo y mi pierna y quede medio colgado a unos metros de altura, intente trepar de nuevo pero caí al piso del establo lleno de pastura y tierra, y la “cosa” estaba a tres metros de mi!!!, intente sacar un encendedor de mi bolsa para prender fuego y ver a mi perseguidor y así lo hice: tras fallidos intentos el encendedor ilumino la “cosa” negruzca que reptaba por el piso pero aun no le hallaba forma: era una especie de ser con tentáculos o víbora(s) que de pronto temblaba ante mis ojos y me ponía la piel de gallina… yo no se si esa “cosa” era humana pero sus movimientos me remitían a un pedazo del cuerpo de algún ser siniestro y verdoso, como reptiliano o realmente un ser desconocido  para la humanidad, ya se acercaba y podía sentir sus movimientos temblorosos pero rápidos entrando a una de mis piernas, yo me arrastraba y el ser me clavo uno de sus apéndices en mi pierna: como un rayo de dolor agudo, mil agujas hipodérmicas entrando en mi ser y punzando dolor a mis entrañas, y saliendo como grito lento y después agudo y sin restricciones…sudando muerte y desesperanza me había picado la cabeza de medusa mitológica .. Que aun vive en su cueva y que vaga por el inframundo comiendo carne de humanos, para renovarse y de nuevo volver a la vida. ESO FUE LO ULTIMO QUE RECUERDO y una risa burlona de una sombra que me arrastraba por la misma escalera por la que yo subía, recuerdo solo fragmentos deshilvanados y también se que estuve mucho tiempo en la torre de ese sitio.
Ahí desperté y me encontraba atado por un tobillo (donde recibí el veneno de” medusa”) con cadenas pesadísimas y un grillete oxidado, observe mi alrededor y me encontraba tirado en medio de un enorme espacio de panteón, con cientos de tumbas  y yo atado a una de ellas,
Una estatua siniestra : un monje con túnica rasgada señalando con un dedo cadavérico  el cielo  y con la otra mano y dedo,  al piso… no se le observaba el rostro  por estar  ensombrecido, tenia muchas cadenas en sus tobillos de la cual de una de ellas yo estaba atado.

Del interior de la tumba comenzaron a salir manos de cadáveres vivientes que trataban de arrastrarme hacia el fondo de la tumba, yo jalaba tan fuerte para escapar que destroce la oxidada cadena  que me ataba momentos antes  y corrí a mas no poder, se me fue el aliento ,no se como lo hacia pero jamás en mi vida había corrido así entre un panteón lleno de tumbas; no mire bien.. me caí en una cripta que se rompió al pasar brincando sobre ella, y con el cuerpo todo, tres o cuatro metros no muy lejos de la superficie al cielo abierto, comenzó a llover, yo sollozando, sin aliento y también llorando al fin y al cabo, era una pesadilla simiesca…
Arriba no se escuchaba nada, y arrecio la lluvia, comenzó a llover lodo sobre mi rostro, y grave fue mi sorpresa de ver que se arrastraban desde arriba hacia donde el fondo de donde yo había caído, cadáveres  temblorosos y putrefactos, que se agolpaban al interior  y tras un grito largo de dolor y suplica.. deje de saber de mi, entre tantos agonizantes y dantescos momentos…

Perdí el conocimiento…
Solo recuerdo la obscura y total ausencia de luz…
La fría tumba y la humedad acompañada de insectos dispuestos a devorarme.

Mas me valiera ser ciego y no ver ni saber, o CONOCER EL FRIO Sueño.
Donde las venas como ríos que riegan la vida se congelan y cambian a tonos violeta y azul.
Donde el flujo de un latido se alenta y se congela la esperanza.
El cerebro y sus venas recorriendo el cerebro van apagando a manera de microshocks que pasman congelando las reacciones del cuerpo.
Poco a poco se apaga el sistema y nadie..puede expresarlo,
Todo grito se ahoga en la inmensidad a la que se llega.

Como interminable elevador infernal bajando a un abismo profundísimo y enorme…
Ya mis sueños no son nada.
Nadie es nada en este punto.
LA NADA  observa…

Mejor despierta…
Es un sueño eterno que no mereces

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